Se definieron los términos osteopenia y osteoporosis, como la secuencia de un mismo proceso, toda vez que osteopenia significa la disminución de la densidad mineral de los huesos, cuya expresión más severa, -osteoporosis-, conlleva el peligro de fracturas óseas ante traumatismos mínimos. Veamos hoy que es lo recomendado para prevenir la osteoporosis.

Prescindiendo del tratamiento medicamentoso (lo más frecuentemente recetado es calcio, estrógenos, calcitonina, vitamina D, etc.), del control de la dieta y de la influencia que sobre los factores de riesgo tiene el ejercicio físico, nos concentraremos en marcar la importancia de técnicas rehabilitadoras y de higiene postural, como medio preventivo de aparición de osteoporosis. Se debe hacer una movilización precoz del enfermo que se halla en cama, levantándolo lo antes posible, si su estado lo permite, o en caso contrario practicando kinesioterapia activa, de las cuatro extremidades y columna.

En las movilizaciones regionales se indican ejercicios pasivos y movilización activa, siempre que el estado de las lesiones ya establecidas no lo contraindique.

Objetivos del tratamiento rehabilitador

Para el paciente osteoporótico, los objetivos del tratamiento rehabilitador en el paciente son: Aliviar el dolor, disminuir la contractura muscular, prevenir la aparición de deformidades, mantener la movilidad articular, potenciar la musculatura, mejorar la capacidad respiratoria, mantener la estática correcta.

Actitudes posturales

Es importante mantener posturas correctas de pie, sentado y acostado, para evitar dolores de espalda, conservando el tronco erguido, lo que determina el mantenimiento de un buen tono muscular y evita la tendencia a las desviaciones de la columna vertebral.

En el decúbito (posición horizontal) se debe tener en cuenta el hábito de descanso de cada persona, pero se debe evitar la posición “boca abajo” porque contribuye a pronunciar las curvas normales de la columna. L a mejor posición es la de decúbito supino “boca arriba” con apoyo de una almohada que mantenga las rodillas en ligera flexión o “de costado” con una de las rodillas en flexión.

La cama debe tener una altura adecuada que permita acostarse y levantarse sin excesivos esfuerzos y sin ayuda.

El colchón ha de ser duro y la almohada baja para evitar posturas forzadas de la región del cuello.

En la posición “de pie” debe evitarse la hiperlordosis lumbar, para lo que es útil apoyar los pies alternativamente en un taburete y vascular la pelvis, consiguiendo relajar la musculatura.

En la actitud “sentado” se debe tener en cuenta que el mejor amigo de la espalda es una silla recta, no excesivamente mullida ni baja y, de ser posible, que el asiento tenga una ligera inclinación posterior, para que con los pies apoyados en el suelo las caderas reposen en ligera flexión.

Se deberá procurar mantener siempre el dorso erguido.

Higiene postural

En los esfuerzos, aunque sean mínimos, se han de tener en cuenta una serie de normas para evitar los colapsos vertebrales.

Para levantar un objeto del suelo se lo debe hacer siempre con las caderas y rodillas en flexión, situándolo lo más cerca posible del cuerpo para evitar forzar la musculatura espinal.

Para las manipulaciones de objetos de la vida diaria y doméstica, se deben evitar las posiciones forzadas y mantenidas de la columna vertebral. Para alcanzar un objeto se debe usarlas extremidades superiores e inferiores y nunca forzar la columna.

El traslado de objetos puede hacerse llevándolos sujetos con ambas manos pegadas al pecho, sobre la cabeza, en la que la presión es longitudinal sobre la columna, con apoyos en crestas ilíacas, colgados a la espalda como una mochila repartido el peso en ambas manos.

Siempre es preferible empujar o arrastrar un objeto, que llevarlo a cuestas. Para la columna vertebral resulta menos sobrecarga empujar que arrastrar, ya que el arrastre suele realizarse en forma asimétrica y en rotación con aumento de la lordosis lumbar.

Para mover un objeto pesado es mejor apoyarse de espaldas y empujar con las piernas, con lo que la columna apenas interviene.

Corrección postural

Es importante realizar ejercicios de corrección postural, tanto de pie como sentado, corrigiendo activamente la lordosis mediante movimientos hacia delante y atrás de la pelvis, con contracción de abdominales, y el dorso erguido, manteniendo esta posición durante 15 a 20 segundos. Relajar y repetirlo varias veces, en sesiones de 5 a 10 minutos. Con estos ejercicios se fortalece la musculatura abdominal, corrigiéndose también la hiperlordosis y la hipercifosis.

Es importante mantener posturas correctas para evitar dolores de espalda y la tendencia a las desviaciones de la columna vertebral.

Siempre es preferible empujar o arrastrar un objeto, que llevarlo a cuestas. Para la columna vertebral resulta menos sobrecarga empujar que arrastrar, ya que el arrastre suele realizarse en forma asimétrica y en rotación con aumento de la lordosis lumbar.

Textos: Dra. Mabel Vara de Kenny, Especialista en Reumatología – Pablo G. Nutrichi – Ortopedia NEO Publicado en periódico «Semanario REGION®», de Santa Rosa, La Pampa, del 12 al 18 de marzo de 1999, Nº 409 y del 19 al 25 de marzo de 1999, Nº 410.

 

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.